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 La dirección eficaz
 

 

Cómo identificar los defectos y virtudes de tu liderazgo para mejorar tu manera de dirigir el negocio. 16 sugerencias prácticas

 

 

 

Las equivocaciones que provocan que emprendedores, técnicamente calificados, incluso con muchos años de experiencia, fracasen cuando
asumen la responsabilidad de dirigir y los aciertos que llevan a otros a ser considerados verdaderos líderes son algunos de los errores y aciertos sobre lo que llamaremos "Dirección eficaz".

 

Dirigir no es simplemente "mandar". Dirigir significa, basándonos en los conocimientos y experiencias, convertirse en un facilitador para el
equipo que se lidera, es decir, coordinar, alentar y estimular a tus colaboradores para alcanzar, en conjunto, los objetivos de la empresa y las metas personales y profesionales del grupo de trabajo.

 

Toda empresa que se precie de ser competitiva debe valorar con creces su mejor activo: el capital humano e intelectual que posee.

 

 

 

Con los colaboradores

 

Los trabajadores esperan de sus directivos, entre muchas otras cosas, respeto y valoración hacia su trabajo. Siempre se concebirá mal al
directivo que se adjudica los éxitos e imputa sobre sus trabajadores los errores, negligencias y omisiones. Para no caer en esta trampa, te ofrecemos algunas mejoras que puedes poner en marcha desde hoy sin importar el tamaño de tu empresa:

 

1. Escucha a tu personal y no te reserves nunca para ti el privilegio de ser el portador de la verdad; cuando organices reuniones de trabajo con
tu equipo, permite que todos opinen.

 

2. Mantén informados a todos. Establece canales de comunicación fluida, pero en ambos sentidos; evita las circulares impresas, reemplázalas
por los correos electrónicos a los que cada uno pueda anexar su respuesta inmediata.

 

3. Utiliza la Intranet y solicita la creación de foros donde se debatan experiencias. Participa en ellos de manera activa. Si no cuentas con red
interna, lleva a cabo reuniones en donde se compartan las vivencias que enriquezca la capacidad de acción de los demás.

 

4. Instaura planes de motivación, formación y desarrollo profesional reales, pero adaptados a cada individuo. El Marketing Uno a Uno no
solamente debe aplicarse a los clientes de tu empresa.

 

5. Si deben producirse cambios en tu negocio, tómate el tiempo necesario para informar a tu grupo acerca de la necesidad, conveniencia,
implicaciones y alcances del cambio proyectado. Invítalos a participar de todo el proceso.

 

 

 

Con los colegas

 

Con los otros directivos debes promover un clima de colaboración mutua, que nada tiene que ver con el afán de competencia ni la clásica
desconfianza que esto genera. La organización de un foro electrónico para compartir experiencias o reuniones mensuales con el mismo objetivo, serán un canal eficaz para cubrir este punto.

 

6. Preséntate ante los clientes sin importar que tengas una relación directa o indirecta con ellos. Siempre toma en cuenta que son el objeto de
todos los desvelos y que el producto o servicio que se les brinda no acaba con la venta, sino que continúa en cada proceso interno de la empresa.

 

7. Identifica y conoce a tus clientes, especialmente al grupo que genera los mayores ingresos de facturación. Promueve una interacción activa con ellos.

 

8. Mantén a tus clientes siempre informados acerca de las novedades en tus productos, servicios y cualquier otro tema de su interés.

 

9. Ocúpate de ampliar la permanencia de tus clientes en el negocio. Considera que resulta mucho más rentable y económico vender más a un
cliente existente que captar nuevos.

 

10. Descubre, mediante el uso apropiado de la información recabada, posibles ampliaciones de negocios o ventas cruzadas. Para apoyar estos
puntos, desarrolla programas de fidelidad para los clientes.

 

 

 

Con la competencia

 

Asegúrate de conocer bien quién es tu competencia y de ingresar bajo este calificativo a todo producto o servicio que aparezca en el mercado y
que, de alguna manera, te reste posibilidades de venta. Pero al hablar de "conocerla bien" no nos referimos simplemente a tener identificados los datos primarios, sino a:

 

11. Conformar, por cada competidor, una base de datos completa, que te permita vislumbrar futuras acciones y anticipar una respuesta adecuada. Si careces de esto, te quedas a su merced, provocas que tu campo de acción se reduzca, y te dejas llevar por la estrategia planeada por cualquiera, menos por ti mismo.

 

12. Considera que convives en un mundo donde los productos y servicios no se diferencian mucho unos de otros, donde existen infinidad de competidores que cuentan con la misma tecnología que tú, y donde los clientes ya han adoptado una conducta de infidelidad crónica. El
vencedor en esta contienda lo hará empleando otras armas, que pasan por el trato totalmente personalizado, servicio pre y postventa que satisfaga plenamente al cliente y un cúmulo de valores agregados que te hagan decir "No vale la pena cambiar, aquí estoy a gusto".

 

 

 

Ante ti mismo

 

Siempre mantén una actitud totalmente abierta a los cambios y capacidad para adaptarte a ellos. Cuando cometas un error, de nada sirve
ocultarlo; es más saludable admitirlo e instrumentar las medidas para corregirlo.

 

13. Deja de lado toda soberbia y suficiencia, totalmente absurdas en entornos multidisciplinarios como los actuales, donde cada vez más
dependemos de un sinnúmero de especialistas. Acepta las críticas y observaciones con naturalidad, intentando siempre capitalizarlas para mejorar, para crecer profesional y humanamente. Toma las cosas con mesura, evitando desbordes emocionales y pérdidas de la compostura.

 

14. No trabajes en exceso, sino eficientemente. Administra sabiamente el tiempo: quien requiere de más horas para concretar una tarea
demuestra que algo falla en su concepción del trabajo. O pierdes el tiempo, o privilegias tareas que no son ni urgentes ni importantes.

 

15. Nunca creas que llevarse trabajo a tu casa es signo de extrema actividad; muy por el contrario, esto demuestra que no has administrado
bien tu tiempo en la oficina.

 

16. Toma la costumbre de relajarte y ejercitarte practicando algún deporte. Respeta el tiempo que le dedicas a tu vida personal. Manténte
permanentemente actualizado en tu disciplina, pero que esto no te lleve a un estado de ansiedad incipiente. Y sobre todo, adminístrate cada día una buena dosis de optimismo y motivación e intenta siempre contagiar al resto.

 

La dirección eficaz, como la vida, se aprende sobre la marcha. Con estas pautas y otras tantas que irás descubriendo y potencies a diario, de
seguro alcanzarás los mejores resultados.

 

 
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